<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-28696197</id><updated>2011-04-21T19:48:05.819-07:00</updated><title type='text'>locurasanonimas</title><subtitle type='html'>Bienvenidos a mi blog. Aquí encontrarán de todo un poco. Algunas locuras...otras no tanto...</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://escriturasamedias.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28696197/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://escriturasamedias.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Cata</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15284145595809295291</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://www.donbarnett.com/fineart/images/watrclrs/thumbs/camelia-thumb.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>6</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-28696197.post-116620283587179538</id><published>2006-12-15T09:07:00.000-08:00</published><updated>2006-12-15T09:13:55.886-08:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/x/blogger/270/3044/1600/727577/CAHZQJR0.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/x/blogger/270/3044/320/491236/CAHZQJR0.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#990000;"&gt;¿Dónde estabas cuando murió Pinochet? &lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;color:#cc0000;"&gt;El domingo 10 de diciembre quedé ronca de tanto gritar, salí de mi casa como un domingo cualquiera, tempranito estaba en la Feria de Artesanía Internacional del Parque Bustamante, terminé de recorrerla cerca de las dos de la tarde y emprendí rumbo al Forestal, quería ver una exposición de pintura y luego sentarme a leer el diario, en resumen, un domingo relajado y cultural.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero todo cambió a eso de las dos y media de la tarde cuando iba camino al museo de Bellas Artes, y escucho vociferar a un tipo con “look punk” (pelo rapado con un mohicano amarillo) que saltaba y gritaba solo como un dedo: “murió Pinoché, murió Pinoché, murió Pinoché”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo pensaba que el tipo estaba loco, si el viejo desgraciado estaba por salir con el alta médica, así que me acerqué y le pregunté de dónde había sacado tamaña idea, él me abrazó tratando de poner mi cuerpo en dirección a un departamento ubicado frente a nosotros, de donde venían gritos y aplausos, y me dijo: “ellos avisaron, se murió el viejo re-culiao”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Saqué el celular y llamé a mi casa para asegurarme, mi madre contestó y sin que yo dijera nada me dijo: “es verdad, se murió Pinochet y ten cuidado que va a quedar la cagada”. Corté y partí corriendo a la Plaza Italia (ni cagando me iba a la casa), pero no había nadie, no pasaba nada, uno que otro auto tocaba la bocina y el auto del lado no entendía nada, me paré en medio de la plaza y pensaba que no podía ser, cómo se iba a morir Pinochet y la Plaza Italia ¡vacía!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me llamaba una amiga, luego otra y otra, y mientras hablaba por teléfono me iba fijando en la gente que se enteraba cuando yo respondía las llamadas. Me di el gusto de avisarle a cuanta gente veía pasar, y ver las caras  cuando me decían: ¿¿¿¿¿no te creo?????&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luego de eso, en un dos por tres la Plaza Italia hervía de gente, se cortó el tránsito y empezó la fiesta. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llegaba y llegaba gente, empezaron a celebrar con champaña y challas, cantándole el cumpleaños feliz a la vieja Lucía “te gustó el regalito Lucía” gritaban y se oían los aplausos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los cánticos no se hicieron esperar, ¡para que nunca más en Chile, para que nunca más!, al son de tambores, “tírenlo al Mapocho”  decía uno “el Mapocho lo vomita lalala…” le respondía el otro. &lt;br /&gt;Era una verdadera fiesta nacional, las “chelas” heladitas a “kina” salvaron del calor, uno compraba una lata y el del lado te pedía un poquito y nunca más veías la lata, pero qué importaba, Pinochet estaba muerto y éramos todos hermanos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una señora que saltaba a mi lado me contó su historia, su hermano era un ejecutado político y su mejor amigo que se fue al exilio, no venía a Chile hace 31 años. Viajó justamente ahora que Pinochet empeoró de salud y terminó siendo cenizas en su parcela de Los Boldos, entonces ¿cómo no celebrar esta coincidencia? me decía. Y aunque ella estaba segura que Pinochet no sería juzgado y jamás pagaría en vida por nada (lo mismo pienso yo), el solo hecho de saberlo muerto y en el infierno, era una mochila menos que iba a cargar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y así fue pasando la tarde, incluso me encaramé hasta en la camioneta que llevaba a la Pamela Jiles, vestida con la bandera chilena y la cara desfigurada de tanto gritar. Luego vino la marcha hacia la Plaza de la Constitución.  En el trayecto por la Alameda se veían artistas conocidos que se perdían entre la gente, la Moyenei Valdés (Mamma Soul) acompañaba los gritos con “batucada” mientras una amiga suya le ponía el “pito” en la boca porque ella llevaba ambas manos ocupadas de tanto hacer sonar el tambor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y los gritos no se apaciguaban: “Don Sata, Don Sata, culéate al Tata”, “Lucía, maraca, devuélvenos la plata”, “es un carnaval, es un carnaval, es un carnaval…se murió el criminal”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La manifestación llegó hasta la Plaza de la Ciudadanía, en paz y en orden. El escenario se contrastaba con lo que se veía en La Moneda, veintenas de carabineros formándose en fila en el frontis, listos para atacar, para justificar el sueldo, para ser las víctimas del 10 de diciembre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y mientras cantábamos miles y miles de personas “Adiós carnaval….Adiós General!!!!!!!!”, se asomó entre la multitud el otro protagonista de la fiesta, ¡el wuanaco!, haciéndose paso entre periodistas, artistas, familias, extranjeros, niños, adultos mayores y músicos, empezó a lanzar la putrefacta agua con químicos, y todos apretando cachete por la Alameda hacia abajo, la señora que estuvo conmigo toda la tarde, me agarró de un brazo y me llevó en andas (yo jamás había arrancado de un wuanaco), ella parecía estar más acostumbrada, pero los años le pasaban la cuenta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Corrimos tanto que quedé con la lengua afuera, alcanzamos a llegar cerca de la Torre Entel, ahí quedamos a salvo todos los que alcanzamos a correr, el resto quedó tirado en el suelo. Desde la torre veíamos cómo se iba todo a la mierda, los wuanacos salían de la nada, aparecían detrás de las micros valientes que seguían circulando.  Y empezó el desorden, consiguieron “enyeguecer” a la multitud, los más valientes daban la pelea, uno sacó aplausos cuando desafió al wuanaco tres veces en la misma posición, de pie con una enorme bandera roja, después no sabíamos si él sostenía la bandera o la bandera lo sostenía a él, pero ahí estaba, estoico, la presión del agua se esfumaba y él seguía en el mismo lugar, ni un pelo se le movía, los aplausos retumbaban en la calle.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El wuanaco desaparecía y nos acercábamos a La Moneda, volvía a aparecer y seguíamos arrancando, era como jugar al “gato porfiado”. Hasta que nos alcanzó, y a pesar de escondernos detrás de un kiosco, la presión cedió y nos mojó igual. Yo flacuchenta fui la menos perjudicada, pero igual tuve picazón hasta el día siguiente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando ya empezaba a oscurecer, tipo nueve y media, me despedí de todos mis amigos con los que compartí el “Día en que murió Pinochet”, me iba tranquila caminando para la casa, con un montón de personas más, cuando apareció el “zorrillo” de la nada y las emprendió con la turba de gente. Esa huevaita sí que es desagradable, caminar con los mocos colgando y los ojos llorosos, puteando contra los pacos, esos huevones que usan la fuerza DESPROPORCIONADA y comienzan a pito de nada los desórdenes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora puedo decir en carne propia que es así, y  que no vengan con huevadas, ellos son los primeros responsables, yo estuve ahí, lo ví y sé lo que digo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ese día llegué a mi casa pasada las diez de la noche, como perejil sin hoja, cansada como quien camina de Plaza Italia hasta Club Hípico, pero feliz de haber compartido la felicidad de tanta gente que sufrió por culpa de este viejo de mierda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Prócer de la Patria gritan los pinochetistas? las huevas. Para Chile y el mundo se murió sin honores de Estado (la Michelle tenía que darse un gustito pues), y será recordado como el dictador y asesino que fue.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Y tú, dónde estabas cuándo murió Pinochet?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28696197-116620283587179538?l=escriturasamedias.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://escriturasamedias.blogspot.com/feeds/116620283587179538/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=28696197&amp;postID=116620283587179538&amp;isPopup=true' title='10 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28696197/posts/default/116620283587179538'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28696197/posts/default/116620283587179538'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://escriturasamedias.blogspot.com/2006/12/dnde-estabas-cuando-muri-pinochet-el.html' title=''/><author><name>Cata</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15284145595809295291</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://www.donbarnett.com/fineart/images/watrclrs/thumbs/camelia-thumb.jpg'/></author><thr:total>10</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-28696197.post-116552660413191425</id><published>2006-12-07T13:17:00.000-08:00</published><updated>2006-12-07T13:23:24.150-08:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a href="http://photos1.blogger.com/x/blogger/270/3044/1600/699291/CAHZQJR0.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" height="113" alt="" src="http://photos1.blogger.com/x/blogger/270/3044/200/322785/CAHZQJR0.jpg" width="87" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:85%;color:#663366;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;color:#993399;"&gt;&lt;strong&gt;Un año para olvidar&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt; &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:85%;color:#663366;"&gt;Este ha sido para mi, uno de esos años que quisiera haber borrado con anticipación de mi calendario de vida. He culpado incluso a las cábalas que preparé para esperar el 2006, porque no me terminé de comer las 12 uvas y no hubo caso que pudiera encontrar el colaless amarillo. Este año creo que me asesoraré con la tía Yolanda Sultana.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:85%;color:#663366;"&gt;Y es que fueron unos meses bien horrorosos, incluso pensé que moría, aunque he creído que muero muchas veces, con lo hipocondríaca que he sido siempre. Pero esta vez me han encontrado razón y nadie se explica cómo no terminé en la Clínica Santa Sofía.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:85%;color:#663366;"&gt;Eso se lo debo a mis amigas, porque si hay algo de lo que no podría quejarme es de ellas, porque en esos momentos difíciles de la vida siempre están presentes para regalarnos esas frases que nos hacen sentir mejor. Lo más racional que me dijeron fue "la culpa es tuya, cuántas veces te lo advertimos", lo esóterico fue "de nuestras caídas en la vida aprendemos a ser mejores personas y crecemos internamente" (todavía me da vueltas) y lo más positivo fue que me pidieron "rescatar lo bueno". Pero yo solamente cantaba a dúo con chupete de fierro Julio Iglesias y su clásico "tropecé denuevo y con las misma piedra...en cuestión de amores nunca aprenderé". Lo más difícil de todo, fue hacerles entender que la roca que me tocó sortear era más grande que el morro de Arica.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:85%;color:#663366;"&gt;En fin..., pero aquí estamos, sana y salva. Contenta porque terminamos otro año de universidad, nos queda lo menos para entrar en la jauría de los medios de comunicación, lo que será una suerte para el que encuentre trabajo eso sí, jajaja.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:85%;color:#663366;"&gt;Debo decir que jamás imaginé que terminaría esta carrera, no me identifico para nada con el grupo de los "constantes". Si me inscribo en un gimnasio, voy dos semanas y me aburro, hace años pagué un curso de inglés al que fui dos meses y pagué un año completo, negocio redondo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:85%;color:#663366;"&gt;La anécdota que más recuerdo fue cuando me puse "artesa", producto de la muerte del Gato Alquinta, vocalista de los Jaivas. Fue tanto mi dolor que fui al velorio y al Cementerio General, cada vez que vuelvo al cementerio paso a verlo. En esa oportunidad me dió por comprarme una Quena (no Larraín por supuesto), ese preciado instrumento que tocaba el Gato, según yo podía aprender y tocar medianamente bien. Partí a la feria de Santa Lucía y me compré la Quena, bella, tallada, carísima (sigo pensando que me vieron la cara de gil). Llegué a mi casa y llamé a un amigo hippie que tengo hasta el día de hoy, para que me enseñara. Acordamos tres clases por semana, creo que duré un mes y terminé con más costras en la pera (por la posición de la Quena), que las notas que pude sacar.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:85%;color:#663366;"&gt;Por eso no me tenía mucha fe en esto del periodismo, antes estudié psicología, hasta que entendí que una loca como yo no podía atender a otro loco, eso habría sido fatal. Ahí estuve dos años, aprendí sobre los test psicológicos, esas manchas huevonas donde quieren que una vea pájaros angelicales cayendo del cielo, y tu sólo ves bestias y murciélagos chupando sangre. También aprendí que cuando te piden dibujar un árbol debes ponerle un charquito de agua y tierra, porque eso significa que el árbol tiene suelo, y por ende, tu vida tiene un piso firme, de lo contrario, vives en el aire y psicológicamente estás cagado, mira qué estupidez.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:85%;color:#663366;"&gt;También nos enseñaron otras cosas, como que las ratas se parecen mucho a los seres humanos, yo ahora entiendo cuánto puede llegar un hombre a parecerse a una rata.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:85%;color:#663366;"&gt;Para qué les cuento lo que he aprendido en Periodismo, eso da para largo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:85%;color:#663366;"&gt;Y no puedo dejar de decir que es extraño volver a escribir en este blog después de tanto tiempo, ya había perdido la costumbre, ahora me dedico a leer los blogs de otros y me entretengo mucho, hay algunos muy rescatables, el nuevo periodismo brota por los poros.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28696197-116552660413191425?l=escriturasamedias.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://escriturasamedias.blogspot.com/feeds/116552660413191425/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=28696197&amp;postID=116552660413191425&amp;isPopup=true' title='1 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28696197/posts/default/116552660413191425'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28696197/posts/default/116552660413191425'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://escriturasamedias.blogspot.com/2006/12/un-ao-para-olvidar-este-ha-sido-para_07.html' title=''/><author><name>Cata</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15284145595809295291</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://www.donbarnett.com/fineart/images/watrclrs/thumbs/camelia-thumb.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-28696197.post-115341136223739362</id><published>2006-07-20T08:59:00.000-07:00</published><updated>2006-07-20T09:02:42.256-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;p&gt;&lt;a name="Periodistas"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:130%;color:#006600;"&gt;Me encantó esta nota…para&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:130%;color:#006600;"&gt; leerla de principio a fin...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#336666;"&gt;&lt;strong&gt;Periodistas&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:85%;color:#003333;"&gt;Hay preguntas que, de tan obvias, desconciertan. Los periodistas tendríamos que tenerlo presente cuando entrevistamos a alguien. Esta semana fue el Día del Periodista y nosotros tuvimos que contestar o contestarnos algunas preguntas relacionadas con este oficio que no termina de convertirse en profesión. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:85%;color:#003333;"&gt;Una brecha se abre hoy en las redacciones, cuando decenas de pasantes de las universidades, provenientes de la carrera de Comunicación, conviven con viejos lobos del mar de las noticias, que ya tienen nombre y trayectoria, pero que empezaron a trabajar en esto por azar, por gusto, por casualidad, porque era inevitable, pero no porque se habían preparado para eso. La profesión, que antes era simple oficio, se aprendía como cualquier otro: de abajo, imitando a un maestro, tomando nota, aceptando todo lo que a uno le proponían, sumando horas de vuelo periodístico en horarios extraños, celebrando cada día la suerte de estar ya rodeado de ese ruido exquisito que eran, hace años, decenas de máquinas de escribir sonando juntas.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:85%;color:#003333;"&gt;Hay muchas razones para ser periodista y muchas otras para no serlo. Lo del cuarto poder, que se lo guarden. Los periodistas son una cosa muy distinta que las empresas periodísticas. Pero entre los motivos por los que todavía, más de veinticinco años después de haberme empezado a ganar la vida de este modo, sigo eligiendo este oficio, está sin duda la posibilidad de haber ingresado a mundos raros, haber sido testigo.El primer viaje que hice para Página/12 fue a Chile. Estaba todavía Pinochet. Supuestamente, iba a una conferencia de prensa clandestina de la cúpula del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR), que por primera vez en ocho años se reuniría en Santiago.Ellos esperaban a un hombre. Si no, no se explica que las instrucciones incluyeran que yo me apareciera en un restaurante chino con una revista El Gráfico abajo del brazo y que tuviera que esperar hasta que alguien me preguntara “¿Esta es la de esta semana?”. Yo debía responderle: “No, es la de la semana pasada”. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:85%;color:#003333;"&gt;Era ésa la contraseña que resultó bizarra, pero hicimos el contacto de ese modo con un hombre joven que me dijo que se llamaba Andrés y que, antes de despedirnos, me dio más instrucciones: tenía que volver al hotel en el que me alojaba caminando por calles de tránsito en sentido inverso, para impedir que un auto me siguiera; no podía visitar a nadie ni hablar por teléfono con nadie; tenía que volver a verlo al día siguiente en un bar. Lo vi, pero volvió a mandarme al hotel porque, dijo, las condiciones no estaban dadas. Yo empezaba a ponerme nerviosa y a querer volverme a casa. El Chile de Pinochet era agobiante.Al tercer día, la cita era en Las Condes, en un restaurante lujoso. Me dijo que después de comer iríamos a la presunta conferencia, pero resultó que no era ninguna conferencia: iban a estar ellos cuatro y yo, nadie más. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:85%;color:#003333;"&gt;Y también me dijo que por seguridad iríamos a un lugar en el que tendría que pasar la noche. Pedimos la cena, pero yo tenía náuseas.Pagó, salimos, caminamos una cuadra y nos subimos a una camioneta. Había más gente, pero no los vi. Andrés me tapó los ojos con la mano y me empujó delicadamente la cabeza hacia abajo. Escuchaban música. La camioneta iba bastante rápido. Pero en un momento se detuvo la música y también la camioneta, y ellos dejaron de hablar. Fueron segundos que duraron años. Después me contaron que el Frente Patriótico, otra organización armada, había puesto una bomba en un cuartel de carabineros cerca del que pasábamos y había un retén imprevisto, y ellos también tuvieron miedo.Llegamos a una casa pobre de la que pude ver el piso de tierra de la entrada, con Andrés todavía tapándome los ojos. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:85%;color:#003333;"&gt;Ya en el comedor, Andrés resultó ser uno de ellos cuatro: los otros tres estaban esperándome con el fotógrafo del MIR: primero hicieron la foto, la clásica, la del pasamontañas y los fusiles. Yo quería volverme a casa, desesperadamente quería volverme a casa. No hice ninguna entrevista: no me salían las palabras. Les puse el grabador delante y les pedí que dijeran lo que quisieran. Hubo mucho más cotillón esa noche: me hicieron dormir en un cuarto separado del de ellos sólo por una cortina de tela. Para ir al baño pasaban por delante de mi cama. A duras penas pude creer lo que vi en un momento, ya relajada por el tranquilizante que me había tomado: uno de los cuatro, con el arma en la mano, en pijama, saludándome con la mano. Me tapé la cara con la sábana y me pregunté: “¿Qué hago yo acá?”.A la mañana siguiente me sacaron en la camioneta y me dejaron en una estación de micros. Andrés no era Andrés: era Patricio. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:85%;color:#003333;"&gt;Lo volví a ver varias veces en Buenos Aires y, un par de años después, cuando fui a Santiago a cubrir las elecciones porque se iba Pinochet, me lo encontré en el aeropuerto. Era candidato a diputado.Esta es una de las historias que con más claridad me quedaron grabadas en todos estos años de periodismo. Creo que porque fue allí, en esa casa pobre chilena, totalmente desbordada por los acontecimientos, que me pregunté por qué estaba allí y me contesté: porque soy periodista.No fue una gran nota, ni siquiera fue buena. Pero la sobrecarga de adrenalina fue fuerte y me hizo advertir que podía soportarla. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:85%;color:#003333;"&gt;Después, con los años, fui chequeando: si en la calle hay griterío o se escucha algún disparo, y todo el mundo sale corriendo menos uno, es periodista. No se trata del simple gusto por el peligro, es otra cosa. Es una curiosidad malsana que nos lleva a tratar de ubicarnos en la primera fila para ver y escuchar mejor cualquier cosa que pase. Para después contarla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(S.R. Buenos Aires)&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28696197-115341136223739362?l=escriturasamedias.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://escriturasamedias.blogspot.com/feeds/115341136223739362/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=28696197&amp;postID=115341136223739362&amp;isPopup=true' title='2 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28696197/posts/default/115341136223739362'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28696197/posts/default/115341136223739362'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://escriturasamedias.blogspot.com/2006/07/me-encant-esta-notapara-leerla-de.html' title=''/><author><name>Cata</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15284145595809295291</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://www.donbarnett.com/fineart/images/watrclrs/thumbs/camelia-thumb.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-28696197.post-115349950714034947</id><published>2006-06-21T09:21:00.000-07:00</published><updated>2006-10-05T12:40:24.020-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/270/3044/1600/NA18FO08.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/270/3044/200/NA18FO08.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:130%;color:#990000;"&gt;Mi última obsesión &lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#990000;"&gt;Estos son fragmentos de una conversación que sostuvo Sandra Russo con un personaje X....&lt;br /&gt;Ella, periodista argentina, es mi chifladura por estos días, puesto que me tiene de cabeza buscando y leyendo escritos suyos...&lt;br /&gt;De su existencia me enteré por casualidad, luego de comprar un libro con una recopilación de sus columnas en Buenos Aires, a estas alturas, una suerte haberme topado con ese libro..&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#990000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#990000;"&gt;Aquí va...&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="color:#990000;"&gt;&lt;strong&gt;¿Qué mierda es el amor, me quieren explicar?&lt;/strong&gt; Estoy dudosa últimamente. Berger decía que esa palabra tenía una carga demasiado fácil y a la vez falsa. A mí me ratonea mucho ese tema. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:85%;color:#990000;"&gt;¿Uno ama más a alguien con el tiempo, o lo ama más cuando todavía esa persona está investida de deseo? En realidad, si te lo ponés a pensar, historias "de amor" a secas no hay. Quiero decir, un amor se vuelve una historia cuando hay un obstáculo. Si no, la gente se conoce, se enamora, se ennovia, se casa y listo. Un amor se vuelve historia porque algo hace que no pueda ser consumado. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:85%;color:#990000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:85%;color:#990000;"&gt;Yo más bien creo que el amor es siempre funcional, aunque suene a mueble modular. Creo que cuando dos personas se atraen es porque una ve en la otra algo de su propio deseo, y lo proyecta. Creo que el enamoramiento, cuando es fuerte (porque los hay medio truchos), es un estado alucinógeno en el que suponemos que ése a quien amamos es la síntesis de lo que deseamos. Pero no lo vemos. El enamoramiento es una etapa profundamente narcisista, nos fascina que aquel que creemos que es "lo más" (esto dicho en serio, no como latiguillo forro) nos vea como "su más": necesitamos esa mirada que nos confirme que somos increíbles y deslumbrantes, y eso es el círculo virtuoso e incomparable del amor correspondido. Cuando no somos correspondidos se quiebra la autoimagen: no valemos nada, somos del montón. La mirada del amado/a es la que nos hace florecer del promedio, y sentirnos únicos. Me fui un poco al bolero, creo, pero todo esto lo creo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:85%;color:#990000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:85%;color:#990000;"&gt;Ahora, con el amor, todo esto tiene bastante poco que ver. Yo diría que son esas veces que la vida nos besa en la boca (ahora me fui para el lado de los cantautores). Pero el amor, que es lo que me tiene bastante loca últimamente, &lt;strong&gt;¿qué mierda es?&lt;/strong&gt; Yo creo que se construye después del enamoramiento, después de los fuegos artificiales, después de darse cuenta que el otro no es perfecto y que nosotros tampoco. Para mí el amor debería venir ahí, cuando se apaga la luz no, o sí, la luz del enamoramiento. Cuando uno puede sostenerse ahí. Es difícil. A mí mucho no me sale. En el medio está la convivencia, el aburrimiento, las interferencias, todo eso. Y cuál es la diferencia entre "querer" y "amar" cuando ya pasó la etapa de coger tres días seguidos, a ver si alguien aporta, porque yo no tengo la menor idea.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:85%;color:#990000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:85%;color:#990000;"&gt;Ah, a los que están intrigados con el amor pero en su etapa pasional, les recomiendo lo mejor del mundo en esta materia: Fragmentos del discurso amoroso, de Barthes, que se mete en el hueso de ese irse de sí.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:85%;color:#990000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:85%;color:#990000;"&gt;¿Yo dije que el sexo sin amor no es disfrutable? Creo que no lo dije, ¿no?, porque no lo pienso. Yo pienso más bien todo lo contrario, creo que se puede tener una calentura tremenda con alguien sin amarlo, es más: lo más frecuente, el cliché, es tener una calentura tremenda sin amor. Justamente, el desafío es mantener una calentura tremenda con amor. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:85%;color:#990000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:85%;color:#990000;"&gt;Sí, es muy diferente tener historias que tener historia. Está a la vista, la lengua habla por sí sola.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:85%;color:#990000;"&gt;Dice, tener &lt;strong&gt;historias&lt;/strong&gt;: salir de noche, ir a una fiesta, contar un chisme, meter una mano, emborracharse, vomitar, coger, tener jaqueca al día siguiente.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:85%;color:#990000;"&gt;Dice, tener &lt;strong&gt;historia:&lt;/strong&gt; haberse animado, haber vivido, haber llorado, haber gozado, haber conocido, haber ignorado.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:85%;color:#990000;"&gt;Las historias son banales. La historia personal es nuestra vida. Muy pocas historias entran en la historia personal de uno. La historia es selectiva, las historias son miles.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#990000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28696197-115349950714034947?l=escriturasamedias.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://escriturasamedias.blogspot.com/feeds/115349950714034947/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=28696197&amp;postID=115349950714034947&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28696197/posts/default/115349950714034947'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28696197/posts/default/115349950714034947'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://escriturasamedias.blogspot.com/2006/06/mi-ltima-obsesin-estos-son-fragmentos.html' title=''/><author><name>Cata</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15284145595809295291</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://www.donbarnett.com/fineart/images/watrclrs/thumbs/camelia-thumb.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-28696197.post-114974051914337166</id><published>2006-06-07T21:05:00.000-07:00</published><updated>2006-06-13T09:26:10.436-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#993300;"&gt;&lt;strong&gt;Extractos de algunos libros...&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#993300;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;span style="color:#006600;"&gt;&lt;strong&gt;No me pidas que te deje ni que te dé la espalda&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#006600;"&gt;&lt;strong&gt;Iré donde tú vayas, me quedaré donde estés&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#006600;"&gt;&lt;strong&gt;Tu gente será la mía, tu Dios mi Dios&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#006600;"&gt;&lt;strong&gt;Y nada excepto la muerte podrá separarnos. &lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#993300;"&gt;&lt;strong&gt;El amor pertenece a sí mismo, sordo a las súplicas&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#993300;"&gt;&lt;strong&gt;inmutable ante la violencia. El amor no es cosa que &lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#993300;"&gt;&lt;strong&gt;se pueda negociar. El amor es lo único más fuerte &lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#993300;"&gt;&lt;strong&gt;que el deseo, la única razón justa para resistir a la tentación.&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#993300;"&gt;Jeannette Winterson&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#336666;"&gt;&lt;strong&gt;En la vida de cualquier persona suceden casi siempre dos &lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#336666;"&gt;&lt;strong&gt;tragedias&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt; q&lt;span style="color:#336666;"&gt;&lt;strong&gt;ue ya he vivido: la falta de amor o el exceso de amor.&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#663366;"&gt;&lt;strong&gt;No hay peor soledad, que la soledad compartida.&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#cc0000;"&gt;La culpa es como un iceberg: La mayor parte de ella permanece sumergida.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#000099;"&gt;En la oscuridad puedo colgar en las paredes de mi mente lienzos de colores, en la soledad &lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#000099;"&gt;puedo ver quién soy bajo la piel.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#000099;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#993399;"&gt;Me hice entonces consciente del siniestro deslizarse de las horas, y de la fragilidad del deseo, &lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#993399;"&gt;ese endeble barquito amenazado de naufragio entre las olas del tiempo.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#993399;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;Allí donde comienza el deseo, en el lugar del miedo, donde nada tiene nombre &lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;y nada es, &lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;sino parece.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt; &lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28696197-114974051914337166?l=escriturasamedias.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://escriturasamedias.blogspot.com/feeds/114974051914337166/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=28696197&amp;postID=114974051914337166&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28696197/posts/default/114974051914337166'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28696197/posts/default/114974051914337166'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://escriturasamedias.blogspot.com/2006/06/extractos-de-algunos-libros.html' title=''/><author><name>Cata</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15284145595809295291</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://www.donbarnett.com/fineart/images/watrclrs/thumbs/camelia-thumb.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-28696197.post-114971644610639672</id><published>2006-06-07T14:33:00.000-07:00</published><updated>2006-06-08T09:29:09.350-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#333399;"&gt;¿Qué odias cuando odias?&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ff6666;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#6633ff;"&gt;Odio &lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;span style="color:#6633ff;"&gt;las personas que hablan fuerte por celular en lugares públicos, obviamente a nadie le interesa lo que están hablando. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="color:#6633ff;"&gt;&lt;strong&gt;Odio&lt;/strong&gt; los fumadores que dicen ser pasivos o activos, porque o fumas o no fumas, punto. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="color:#6633ff;"&gt;&lt;strong&gt;Odio&lt;/strong&gt; el ruido del pop-corn en los cines (reconozco que como a veces). &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="color:#6633ff;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#6633ff;"&gt;&lt;strong&gt;Odio&lt;/strong&gt; las pechugas de silicona, porque no tienen ningún problema con la gravedad. &lt;/span&gt;&lt;span style="color:#6633ff;"&gt;&lt;strong&gt;Odio&lt;/strong&gt; dar pésames, porque nunca sé que decir. &lt;/span&gt;&lt;span style="color:#6633ff;"&gt;&lt;strong&gt;Odio&lt;/strong&gt; a los que quieren conversar en una discoteque, donde rara vez se escucha algo más que la música. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#6633ff;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Odio&lt;/strong&gt; las personas que no devuelven los libros ni los cd, más huevón es quien los presta en todo caso. &lt;strong&gt;Odio&lt;/strong&gt; las palabras disfrazadas.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="color:#6633ff;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;strong&gt;Odio&lt;/strong&gt; el que miente para no hacer daño, y termina causando un daño mayor. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#6633ff;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Odio&lt;/strong&gt; los que dicen “es por la edad”, sea lo que sea. &lt;strong&gt;Odio&lt;/strong&gt; las lágrimas que salen cuando haces lo imposible para que no lo hagan. &lt;strong&gt;Odio&lt;/strong&gt; hacer y deshacer maletas.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Odio&lt;/strong&gt; no tener las medidas 90-60-90. &lt;strong&gt;Odio&lt;/strong&gt; que las espumas que le pongo a mi tina de baño no sean igual a las que se ven en las películas, o en el Valdivia (por lo que me han contado).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Odio&lt;/strong&gt; mi corazón estúpido por tropezar tantas veces con la misma piedra. &lt;strong&gt;Odio&lt;/strong&gt; los moscos, bichos y arañas. &lt;strong&gt;Odio&lt;/strong&gt; los perfumes dulzones. &lt;strong&gt;Odio&lt;/strong&gt; las multitudes. &lt;strong&gt;Odio&lt;/strong&gt; cuando quieres encontrar algo y no está por ningún lado. &lt;strong&gt;Odio&lt;/strong&gt; las letras perfectas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Odio&lt;/strong&gt; las ganas de vomitar que me dan de vez en cuando. &lt;strong&gt;Odio&lt;/strong&gt; los que se creen perfectos.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Odio&lt;/strong&gt; los domingos. &lt;strong&gt;Odio&lt;/strong&gt; los recuerdos que quiero olvidar. &lt;strong&gt;Odio&lt;/strong&gt; el ruido molestoso de cualquier tipo. &lt;strong&gt;Odio&lt;/strong&gt; que se acabe el gas en mitad de una rica ducha.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Odio&lt;/strong&gt; las medias debajo de los pantalones. &lt;strong&gt;Odio&lt;/strong&gt; no encontrar las cosas en la cartera. &lt;strong&gt;Odio&lt;/strong&gt; mis ojeras. &lt;strong&gt;Odio&lt;/strong&gt; la gente que se demora demasiado en el cajero automático. &lt;strong&gt;Odio&lt;/strong&gt; ir al supermercado. &lt;strong&gt;Odio&lt;/strong&gt; el vino en vaso. &lt;strong&gt;Odio&lt;/strong&gt; los taxistas que escuchan música estridente y peor cuando es el Rumpy.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Odio&lt;/strong&gt; cuando se me acaban los minutos del celular. &lt;strong&gt;Odio&lt;/strong&gt; mi mala memoria para algunas cosas.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Odio&lt;/strong&gt; mi buena memoria para muchas otras que debería olvidar. &lt;strong&gt;Odio&lt;/strong&gt; soñar con quien no quiero. &lt;strong&gt;Odio&lt;/strong&gt; pagar por ir al cine y que la película sea mala.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Odio&lt;/strong&gt; la gente celosa (a veces me odio por eso también). &lt;strong&gt;Odio&lt;/strong&gt; las peluqueras que les pides que te corten las puntas y te dejan casi pelada. &lt;strong&gt;Odio&lt;/strong&gt; ver perros en la calle con frío y hambre.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Odio&lt;/strong&gt; los que no dicen las cosas de frente. &lt;strong&gt;Odio&lt;/strong&gt; los rencorosos que no dan vuelta la página.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Odio&lt;/strong&gt; los que se aprovechan de la nobleza de algunos. &lt;strong&gt;Odio&lt;/strong&gt; los que se las dan de sabelotodo.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Odio&lt;/strong&gt; las cabalgatas (tengo mis razones). &lt;strong&gt;Odio&lt;/strong&gt; los que hacen la vista gorda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Odio&lt;/strong&gt; la gente florero. &lt;strong&gt;Odio&lt;/strong&gt; los que abusan del poder. Odio salir tarde de clases. &lt;strong&gt;Odio&lt;/strong&gt; cuando termina una serie que me gusta y que me acostumbré a verla. &lt;strong&gt;Odio&lt;/strong&gt; cuando me despiertan.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Odio&lt;/strong&gt; las preguntas huevonas. &lt;strong&gt;Odio&lt;/strong&gt; las portadas de las Las Últimas Noticias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Odio&lt;/strong&gt; los que no suman 2+2. &lt;strong&gt;Odio&lt;/strong&gt; los que se hacen los huevones. &lt;strong&gt;Odio&lt;/strong&gt; los que no tienen cojones. &lt;strong&gt;Odio&lt;/strong&gt; los que se hacen los desentendidos. &lt;strong&gt;Odio&lt;/strong&gt; los gimnasios.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Odio&lt;/strong&gt; los que dejan las cagadas y luego salen arrancando. &lt;strong&gt;Odio&lt;/strong&gt; pedir en un restaurant algo que aparece en la carta pero “no tienen”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Odio&lt;/strong&gt; cuando está a punto de llover y no llueve nunca. &lt;strong&gt;Odio&lt;/strong&gt; el reaggetón. &lt;strong&gt;Odio&lt;/strong&gt; llegar tarde a la oficina, pero aún así no me levanto más temprano. &lt;strong&gt;Odio&lt;/strong&gt; los obsesivos e intensos…y aquí tengo que terminar porque soy ambas cosas…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#000099;"&gt;¿Qué amas cuando amas?&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#6633ff;"&gt;Amo&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;span style="color:#6633ff;"&gt; las personas preocupadas de los detalles, esos que le dan sentido a la vida. &lt;strong&gt;Amo&lt;/strong&gt; comer sopaipillas en un día de lluvia. &lt;strong&gt;Amo&lt;/strong&gt; leer buenos libros, subrayarlos y después de un tiempo leer lo que destaqué. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="color:#6633ff;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Amo&lt;/strong&gt; que nadie me imponga nada, ni me diga lo que tengo que hacer o no hacer. &lt;strong&gt;Amo&lt;/strong&gt; la gente que tiene el don de la palabra. &lt;strong&gt;Amo&lt;/strong&gt; las personas con buen humor. &lt;strong&gt;Amo&lt;/strong&gt; los bares y la música suave.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Amo&lt;/strong&gt; el champgne, el sushi y el vodka. &lt;strong&gt;Amo&lt;/strong&gt; las noches con luna. &lt;strong&gt;Amo&lt;/strong&gt; que me lleven el desayuno a la cama. &lt;strong&gt;Amo&lt;/strong&gt; los regalos sorpresa. &lt;strong&gt;Amo&lt;/strong&gt; los pistachos, las nueces y las almendras.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Amo&lt;/strong&gt; el olor a tierra mojada. &lt;strong&gt;Amo&lt;/strong&gt; las cabalgatas (tengo mis razones).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Amo&lt;/strong&gt; la vista de mi oficina (cuando no hay smog). &lt;strong&gt;Amo&lt;/strong&gt; el café y su aroma (aunque me hace mal para el colon). &lt;strong&gt;Amo&lt;/strong&gt; la serie Sex and the City, sobretodo a Big, que finalmente optó por Carrie. &lt;strong&gt;Amo&lt;/strong&gt; soñar con algunas personas (sí contigo).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Amo&lt;/strong&gt; soñar despierta. &lt;strong&gt;Amo&lt;/strong&gt; tener un hombro donde apoyarme. &lt;strong&gt;Amo&lt;/strong&gt; los reencuentros, cuando son buenos obviamente. &lt;strong&gt;Amo&lt;/strong&gt; Buenos Aires y el tango. &lt;strong&gt;Amo&lt;/strong&gt; las palabras. &lt;strong&gt;Amo&lt;/strong&gt; el silencio&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Amo&lt;/strong&gt; a quienes respetan mis silencios. &lt;strong&gt;Amo&lt;/strong&gt; a quienes respetan los espacios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Amo&lt;/strong&gt; a los “grandes” que se sienten “pequeños”. &lt;strong&gt;Amo &lt;/strong&gt;los que aceptan las diversidades.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Amo&lt;/strong&gt; la inteligencia emocional. &lt;strong&gt;Amo&lt;/strong&gt; a los patiperros. &lt;strong&gt;Amo&lt;/strong&gt; a los que reconocen los errores.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Amo&lt;/strong&gt; a quienes disculpan esos errores. &lt;strong&gt;Amo&lt;/strong&gt; los que ven el vaso medio lleno...&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28696197-114971644610639672?l=escriturasamedias.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://escriturasamedias.blogspot.com/feeds/114971644610639672/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=28696197&amp;postID=114971644610639672&amp;isPopup=true' title='1 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28696197/posts/default/114971644610639672'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28696197/posts/default/114971644610639672'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://escriturasamedias.blogspot.com/2006/06/qu-odias-cuando-odias-odio-las.html' title=''/><author><name>Cata</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15284145595809295291</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://www.donbarnett.com/fineart/images/watrclrs/thumbs/camelia-thumb.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry></feed>
